22 dic. 2014

La formación del infierno blanco

A lo largo de los años, las relaciones entre el Imperio y los Estados llegaron a su límite. La competencia económica fue el punto de partida. Prosiguió con algunos movimientos sucios por partes de ambas meganaciones, extracciones en territorio neutral, espionaje industrial y algún que otro sabotaje. El punto crítico llegó con un acto terrorista producido en la ciudad de Crimea, en el que murieron miles de personas. Entre las víctimas se encontraba el emperador, que quedó gravemente herido. Por si no fuera suficiente, el mismo día del atentado un pequeño grupo de inteligencia imperial, descubrió varias estructuras en el mar negro, que separa en esa zona las dos meganaciones. Estas instalaciones eran en parte submarina y en parte subterránea, antes de poder conocer por completo la procedencia y la extensión de dichas construcciones, el emperador dio la orden de atacar.
Potencia de fuego nivel, Estrella de la Muerte

Durante la madrugada las dos meganaciones quedaron cegadas por unos momentos. Varios satélites armados con cañones de microondas, realizaron uno de los ataques más devastadores de la historia. El mar se consumió, los estrechos del Bósforo y los Dardanelos quedaron sellados por completo. Por supuesto destruyeron las estructuras recién descubiertas. Del ataque surgió un desierto de arenas blancas. Un nuevo territorio nacio.

Antes de que los Estados pudieran responder, dando comienzo una guerra que podría acabar con todo el planeta, se realizaron unos interesantes descubrimientos. En primer lugar, el atentado fue causado por una Inteligencia Artificial que pretendía derrocar al emperador, lo que acarreo la ilegalización de las inteligencias artificiales. En segundo lugar la estructura descubierta no pertenecía a los Estados Occidentales, y tampoco a ninguna otra organización conocida hasta el momento. El complejo pertenecía a una extraña raza de hombres llamados Tila´an, los cuales quedaron casi extintos.

Las meganaciones se dejaron de interesar en la estructura pocas semanas después de la catástrofe. Una partida de Drones exploradores en representación de ambas meganaciones estudiaron las estructuras y tecnologías descubiertas, nunca más volvieron. Parece ser que la tecnología que quedó después del terrible ataque o bien ya era conocida o no resultaba interesante para sus intereses comerciales. Los medios de comunicación de las meganaciones nunca llegaron a revelar la masacre que se produjo el día D. Olvidando una civilización que no llegaron a conocer.

Después de más de un año el desierto, creado artificialmente entre las dos meganaciones más poderosas, fue por fin declarado zona franca. Durante este periodo de tiempo la guerra pendía de un hilo y los cuerpos diplomáticos no pararon de trabajar para intentar llegar a un entendimiento. El carácter del emperador no facilitó las cosas. Una vez declarada la zona franca, el trabajo para aislar el territorio fue el siguiente paso. No iba a llevar mucho tiempo, ya que la mayoría de las zonas eran impracticables debido a su geografía. Fue en ese momento, una vez resuelto el problema global, cuando se dieron cuenta que el nuevo desierto era perfecto para deshacerse de los delincuentes e indeseables. 

La mayoría de los primeros condenados al destierro murieron. Ya no solo por las inclemencias ambientales y la falta de recursos. Muchos de los desterrados ya eran delincuentes en su vida anterior, y en el desierto era mucho más fácil llevar este tipo de vida. Asesinatos, robos y toda clase de comportamientos despreciables pocas veces tenían su merecido castigo. Pero los que lograron sobrevivir fueron la semilla de una nueva y extraña población. 

Durante todas estas décadas el infierno blanco evolucionó a su  manera. El último gran cambio que llegó del exterior es la creación de un tren que atraviesa el desierto. Este año, después de unas pesadas negociaciones entre los Estados y el Imperio, se construyó la denominada Great Railway. Una vía de tren que comunica la vasta ciudad de Crimea con la antigua Georgia. Esta vía cruza el infierno blanco a gran velocidad. Empleando las últimas tecnologías, el Boy-Scout es empujado por un enorme motor de hidrógeno de última generación, alcanzando una velocidad punta de 2000 Km/h. Cuando el tren rompe la barrera del sonido puede matar a cualquier incauto que se encuentre cerca en ese momento. La casa comercial Umi fue la encargada de la creación y ahora de la seguridad y mantenimiento de estas instalaciones. Esta casa comercial fue elegida ya que mantiene en activo todas las líneas ferroviarias del Imperio. Quién quiera atentar contra la seguridad del Boy-Scout o sus ocupantes, se las tendrá que ver con su cuerpo de seguridad.
MONORAIL!!

Ya han pasado al menos cuatro generaciones desde que el primer desterrado piso la blanca arena del infierno. Las situación actual en el desierto es de una población como mínimo extraña, donde se mezclan bandidos, campesinos, mutantes, genios científicos y dos culturas muy diferentes como son la occidental y la oriental. Todo esto con un nivel de vida propio de mediados o finales del siglo XIX.